LA MUJER ÁRABE MUSULMANA: MITO Y REALIDAD

El viernes 14, tuvo lugar en el Aula de Cultura de Getxo una charla-coloquio organizada por la asociación de mujeres vasco árabe “ARAHMA”.  Estos encuentros son sumamente interesantes porque, aparte de la charla, en el posterior coloquio hay lugar para el contraste de opiniones. Esta vez también fue así  y en el debate aparecieron distintas posturas y puntos de vista frente a la situación de la mujer en el Islam. Hubo oportunidad de recabar información, así como de contrastar diferentes opiniones de mujeres y hombres.

Najoua Guelai, estudiante de medicina, voluntaria de médicos del mundo, profesora colaboradora en Biltzen y secretaria de la asociación “ARAHMA”.

En primer lugar Najoua Guelai hizo un recorrido histórico de la situación de la mujer árabe. Antes de la llegada del Islam la mujer estaba cosificada y se la trataba como a una mercancía. No era sujeto de ningún derecho, ni siquiera podía heredar por lo que su dependencia del varón era absoluta. Con la llegada del profeta Mahoma y del Islam su situación sufrió una mejoría manifiesta podía elegir con quién casarse, tenía una dote que el marido no podía tocar y en cambio éste si debía alimentarla y sostenerla, su consideración fue dignificada también.

Entonces, ¿en qué momento y cuál es el agente de sometimiento de la mujer?. ¿donde se encuadra el paulatino sometimiento de la mujer? Parece cierto que el Islam trajo una dignificación de la mujer en todos los campos y que la visión que tenía Mahoma sobre el papel de la mujer duró, aunque debilitándose paulatinamente, durante el tiempo de los siguientes cuatro califas. Tras la llegada al poder de Alí, el yerno del profeta y antecesor del chíísmo, esta situación va retroceder. Primero el uso del velo [mayormente tanto el niqab, como el burka u otras modalidades de velo son anteriores al Islam] más tarde todo lo demás incluída la consideración de ser inferior, irracional, impredecible al que hay que proteger de si misma y vigilar.

Posteriormente, en torno al siglo XIX, está situación va revertiendo. Las luchas por la independencia de los países árabes han dado fuerte protagonismo a las mujeres. La paulatina adaptación a la revolución industrial y prácticas políticas y económicas  del mundo occidental han posibilitado un cambio de mentalidad que se replantea temas como la justicia, el matrimonio, la educación de las mujeres, las libertades políticas, etc.  Aún así, estos cambios están dándose lentamente y no sin un diálogo tenso, ya veces sangriento, en el seno de estas sociedadees.

La tesis de la ponente era que el actual estado de sometimiento de la mujer árabe musulmana es debido al machismo universal y no al Islamismo. En el Corán se habla del velo, por otra parte habitual en la época en amplias regiones, como así mismo se habla del vestir recatado que deben seguir tanto hombres como mujeres. Pero los hombres, los que han detentado el poder, han leído e interpretado del Corán lo que han querido.

Igualmente, preguntada Najoua sobre la poligamia vino a decir que en la época del profeta era práctica habitual, y que en vida el profeta trato de regularla y reducirla, pero que atajarla de golpe era prácticamente imposible ya que esas mujeres no tenían forma de ganarse la vida por si mismas y sacarlas del matrimonio hubiera sido condenarlas a la miseria o morir de hambre. Hay un pasaje del Corán que dice que los hombres podrán tener hasta cuatro mujeres,… siemprpe que puedan darlas un trato afectivo equitativo y un nivel de vida equitativo, algo así. Luego comenta el profeta la práctica imposibilidad de querer por igual a cuatro mujeres y viene a decir que eso es irrealizable. Pero los hombres se han quedado con la primera parte.

El debate que vino a posteriori fue sabroso porque se veían genuínos deseos de conocer y entender la situación de la mujer islámica hoy en día y, lógicamente, pronto el velo centro todas las intervenciones. Una getxotarra comentaba encendida que,  con lo que hemos luchado las mujeres de aquí por liberarnos!, y recordaba cuando las mujeres debíamos ir a la Iglesia con la mantilla y los brazos cubiertos y recatadas para no encender la ira de los sacerdotes, etc. le parecía increíble que ahora las mujerejs árabes tengan que llevar el velo.   Las mujeres islámicas repetían que hoy en día el uso del velo es un precepto pero que eligen voluntariamente, de hecho varías de las que allí estaban no lo llevaban. Hubo la intervención, brillante, de una mujer joven argelina que hablaba de la complejidad de interpretación de todo libro del tipo de El Corán o la Biblia. Como la hermeneútica debe tener en cuenta mil aspepctos: el contexto histórico y social en el que se generó y al que hay que plicarlo, el lenguaje de la época, la riqueza de vocabulario y su múltiple interpretación. Defendía esta mujer, la necesidad de adaptar la interpretación al contexto y los tiempos. Como siempre, es cuestión de sentido común.

Otra mujer, comentaba que estaba casada con un palestino y en su casa convivían las dos religiones la cristiana y la musulmana. También hablaba de la evolución que había observado en la regiónde Palestina sobre el uso del velo en los últimos 30 años que ella llevaba yendo. Si bien antes lo usaba un 10% de las mujeres, últimamente podría decirse que lo hace un 80% y se preguntaba la razón.

Lo que quedó de manifiesto es que los de aquí nos mostramos muy preocupados por el uso del velo en la mujer que relacionamos con estado de sometimiento al varón. Es posible que halla una proporción, dificil de ponderar, en la que ésto sea así. La presión del medio social y familiar puede llevar a que una jóven adopte el uso del velo y ella misma no sea capaz de discernir si lo hace voluntariamente o forzada por las circunstancias. Pero también es cierto que hay muchas jóvenes y mujeres que lo adoptan como un modo de acentuar su identidad, como una forma de autoafirmación ante un mundo occidental por el que se sienten atacadas o minusvaloradas, porque a fuerza de argumentar que queremos “salvarlas” de la opresión machista o religiosa, muchas se sientan indignadas por lo que pueden considerar una minusvaloración de su fe, de su libre opción, de su propio criterio y capacidad de decisión.

Parece, pues, que se impone que nos tranquilicemos respecto a algo que no parece que dañe peligrosamente la dignidad de las mujeres musulmanas, que confiemos en su criterio, madurez y libre albedrio y en la capacidad de cambio que les puede otorgar, más una actitud nuestra respetuosa con sus decisiones, que una actitud crítica, paternalista y supervisora.

Anuncios

2 Respuestas a “LA MUJER ÁRABE MUSULMANA: MITO Y REALIDAD

  1. Hello, I’ve browsed most of your posts on this blog. This post is probably where I got the most useful information! Thanks

  2. Pingback: El problema de los ojos Negros y Azules « Oratoria Y Declamación – CBTis 168

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s